La cocina costarricense se caracteriza por sus sabores suaves y su amplio uso de frutas y verduras en sus platos. El arroz y los frijoles negros son ingredientes básicos en las comidas tradicionales, presentes en todas las comidas del día. La gastronomía de este país es conocida por prepararse frecuentemente desde cero con ingredientes frescos, lo que la hace altamente nutritiva. Además, la ubicación geográfica de Costa Rica permite que frutas y verduras tropicales sean fácilmente accesibles, formando una parte esencial de la dieta local.
Las variaciones gastronómicas en Costa Rica reflejan el contraste entre su próspera industria turística y sus comunidades rurales. En áreas urbanas como la capital, San José, y las zonas costeras turísticas, hay opciones diversas que incluyen platos tradicionales y cocina internacional. La comida china e italiana es muy popular entre los costarricenses, conocidos como "ticos" (o "ticas" para las mujeres), y se encuentra en todo el país, aunque con distintos niveles de calidad. La comida juega un papel central en la cultura costarricense, ya que las reuniones familiares y celebraciones giran en torno a ella.
En la época precolombina, el maíz era el alimento principal de los indígenas, como los chorotegas. Aunque la conquista española influyó enormemente en la cocina costarricense moderna, el maíz sigue siendo un elemento clave en muchos platos. El tamal, un platillo tradicional heredado de los aztecas y extendido por Centroamérica, es un elemento esencial en celebraciones, especialmente durante la Navidad. Se prepara con masa de maíz, manteca y especias, relleno de carne, arroz o verduras, y se cocina al vapor envuelto en hojas de plátano. Los chorotegas solían rellenarlo con carne de venado o pavo, semillas de calabaza, tomates y chiles dulces.
En la región caribeña, se nota una clara influencia de la cocina afrocaribeña. Entre los platos tradicionales más comunes están la carne de cerdo frita (chicharrón) y la sopa de mondongo. También destaca el arroz con frijoles, una receta típica de la zona, donde el arroz y los frijoles se cocinan en leche de coco y se sirven con pescado y plátanos fritos. Este plato difiere del "gallo pinto", que también combina arroz y frijoles pero se prepara de manera distinta.
Los alimentos básicos en la dieta costarricense incluyen arroz y frijoles, que suelen consumirse incluso en el desayuno. Las papas también son comunes en esta dieta rica en carbohidratos. Aunque el cerdo y la res son las carnes más consumidas, los platos de pollo y pescado también son populares, especialmente en las zonas costeras. El plátano es un alimento fundamental, que se puede consumir de varias formas: maduro (frito o horneado con miel o azúcar, o añadido a sopas), o verde (hervido o como "patacones", que suelen servirse con frijoles o guacamole).
La salsa Lizano, creada en 1920 por la empresa costarricense Lizano, es un condimento emblemático de la cocina tica. Tiene un sabor agridulce y está hecha de agua, azúcar, sal, vegetales (como cebolla y zanahoria), especias (como cúrcuma) y glutamato monosódico. Se usa en muchos platos, como el gallo pinto y los tamales, y a menudo se compara con la salsa inglesa Worcestershire.
El gallo pinto, cuyo nombre significa "gallo moteado", es el plato nacional de Costa Rica. Se prepara friendo juntos arroz y frijoles hasta que adquieren un aspecto manchado. Suele servirse en el desayuno acompañado de huevos fritos o revueltos, natilla (crema agria) o queso. Se le añaden ingredientes como cilantro, chile rojo, cebolla, apio y salsa Lizano. Este plato también es conocido en Nicaragua, lo que ha generado debates sobre la proporción ideal de sus ingredientes. En Costa Rica, se le llama simplemente "pinto" y está disponible en todo el país.
El chicharrón, por su parte, consiste en trozos de cerdo fritos hasta quedar crujientes, muy populares en bares y entre los locales. En los años 90, surgió el chifrijo, que combina chicharrón con frijoles y se sirve con arroz, pico de gallo y tortillas tostadas.