Nacido en Ibarra el 29 de junio de 1807, Pedro Moncayo y Esparza fue un destacado abogado y diplomático ecuatoriano. Sus padres fueron el Dr. Tomás Moncayo Navarrete y la Sra. María Esparza Páez. Realizó sus primeros estudios en su ciudad natal bajo la guía de los mejores maestros de la época y posteriormente se trasladó a Quito para cursar estudios superiores en la universidad. Allí, tras demostrar su brillantez académica en un riguroso examen, obtuvo con honores el título de Doctor en Jurisprudencia Civil y Canónica.
Al establecerse definitivamente en la capital de la recién creada República del Ecuador, Moncayo se destacó como abogado y, desde 1832, incursionó en la política al oponerse al gobierno del Gral. Juan José Flores. Su aguda capacidad como polemista político y orador lo llevó a comprometerse activamente en la defensa de los derechos ciudadanos. En abril de 1833, cofundó la sociedad «El Quiteño Libre», que a través de su periódico—cuyo primer número circuló el 12 de mayo de ese año—desplegó una fuerte crítica contra el régimen de Flores, denunciando los abusos del gobierno sin temor a represalias.
Ese mismo año, el Congreso otorgó a Flores «Facultades Extraordinarias» para gobernar, lo que llevó al encarcelamiento de los principales miembros de «El Quiteño Libre». Moncayo fue apresado y trasladado a Guayaquil para ser enviado al exilio. Sin embargo, el 12 de octubre estalló la llamada «Revolución de los Chihuahuas», impidiendo su destierro, aunque permaneció brevemente encarcelado. A pesar de ello, debido a su negativa a aceptar el cargo de secretario del Jefe Supremo Dr. Vicente Rocafuerte, se vio obligado a abandonar el país.
En 1844, nuevamente se opuso al mandato de Flores, esta vez a través del periódico «La Linterna Mágica», en el que promovió ideas nacionalistas y liberales. Como consecuencia, fue desterrado al Perú, donde continuó su lucha política contra las injusticias del gobierno ecuatoriano.
Pedro Moncayo se destacó por su profundo conocimiento en la cuestión de los límites territoriales de Ecuador. Junto con otros tratadistas, expuso de manera clara los derechos territoriales del país, refutando las pretensiones expansionistas de sus vecinos. Escribió una destacada obra sobre este asunto, poco después de representar al Ecuador como Ministro Diplomático ante el gobierno del Perú, donde intentó negociar la resolución de conflictos limítrofes.
Su carrera diplomática lo llevó a servir como Ministro ante el gobierno peruano y como Encargado de Negocios de Ecuador en Francia. Más adelante, se trasladó a Valparaíso, Chile, donde en 1870 publicó el folleto «El 1 de Agosto y el Ciudadano Vicente Rocafuerte» y posteriormente escribió la monografía histórica «El Ecuador de 1825 a 1875».
Antes de su fallecimiento, Moncayo declaró como heredero universal de su fortuna al Municipio de Ibarra, con el propósito de establecer una escuela para niñas en la capital de la provincia. Falleció en Valparaíso el 3 de febrero de 1888.